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Padre Julio Roldán

 
 

 

 

Nació en la ciudad de Algeciras, un puerto situado al sur de España y que pertenece a la provincia de Cádiz.

Nació el 25 de septiembre de 1923, en el seno de una familia numerosa en la cual, su padre era militar y su madre ama de casa.

Todos sus estudios los realizó en España, la primaria con los hermanos Lasallistas, a los cuales se mantuvo muy ligado durante toda su vida.

Hizo la carrera de medicina, en la ciudad de Valencia y los completó en la ciudad de Madrid, esta carrera la terminó en el año de 1950 y posteriormente, inició la especialidad de traumatología y ortopedia.

El Padre Julio en esta etapa de su vida, sintió que Dios trabajó en él en forma subterránea; actuó en él permitiéndole encontrar unos libros y algunos documentos que fueron fundamentales para el cambio: de la medicina al sacerdocio, estos libros fueron: “El Valor Divino de lo Humano” de Jesús Urteaga… y “La Vida de Cristo” de Patiño; ambos libros le impactaron tanto, que sintió que Dios lo sacudía profundamente, Se vio en la necesidad de recabar información de la carrera eclesiástica, buscando a un sacerdote dominico, para pedirle orientación sobre la actividad.

En ese entonces le habían conferido ser delegado nacional de ”Las juventudes católicas de España”.

En el cargo de delegado nacional de “Las Juventudes Católicas Españolas”, el padre Julio hacia una labor con jóvenes de 14 a 18 años, de evangelización y orientación profesional, esto al igual que los libros y las pláticas que tuvo con el padre dominico, cada día lo comprometían más con la religión, al grado que decidió retirarse de la medicina y dedicarse por completo al sacerdocio.

Sus estudios religiosos los inició cuando tenía 27 en el año de 1950, y se ordenó sacerdote el 13 de junio de 1958.

En junio de 1960 fue enviando a la ciudad de Buenos Aires, Argentina, junto con otros 700 sacerdotes en una misión especial, para una labor de evangelización, especialmente con los jóvenes.

Después regresó a España; y posteriormente sus superiores autorizan su traslado a la Ciudad de México a la cual llegó el 4 de abril de 1967.

Cuando llegó a la Ciudad de México se le asignó a la hoy Parroquia de Santa Rosa de Lima, donde prestó servicios propiamente de culto como eran de oficiar Misa, las confesiones y algunas otras labores sacerdotales que se realizan en las iglesias, pero siendo el tan inquieto empezó a buscar otras actividades agregadas a las propias de la parroquia.  Él siempre pensó en realizar una labor evangelizadora con los jóvenes.

En la Ciudad de México se identificó con la Universidad La Salle, y en 1969 se inició como catedrático; en 1970 junto con un grupo de médicos, fundaron la Facultad de Medicina de esa universidad, impartía la cátedra de “Ética Médica”.

El Padre Julio siguió su labor evangelizadora con jóvenes, en su trato diario con ellos, fue confesor, orientador, escucha, amigo y padre.

En las demandas de ayuda, los jóvenes lasallistas y otros, manifestaron al Padre Julio sus problemas, y a través de esas pláticas, el Padre Julio pudo constatar que la gran mayoría de esos problemas tenían como origen la desintegración familiar; matrimonios divorciados o en proceso de hacerlo y  problemas matrimoniales; los problemas de nuestra juventud eran consecuencia directa del alejamiento de Dios y de la religión en las familias.

En 1979 el Padre Julio decide actuar directamente, y conjuntamente con ocho matrimonios católicos, funda el movimiento “Encuentros Cristianos de Integración Matrimonial”, actividad a la que consagró el resto de su vida, separándose incluso del clero secular para dedicarse a tiempo completo a tan importante y comprometida labor.

El Padre Julio Roldán fue un hombre de carácter fuerte, y tenaz, perseverante, inteligente y con una gran percepción, era exigente, un gran líder, muy entregado y servicial.

 “SOMOS FORJADORES QUE SE FORJAN FORJANDO”.

Fundó ECIM en Guadalajara, Querétaro y Morelia y se complació con la fundación de ECIM en Toluca, y debido a su enfermedad ya no participó directamente en su fundación.

Finalmente después de haber vivido una vida fecunda y entregada a sus semejantes, el padre Julio murió el 15 de enero de 1996 a los 73 años de edad víctima del cáncer, su cuerpo fue velado en la Parroquia de Santa Rosa de Lima donde se celebró una misa de cuerpo presente oficiada por el Padre Tomás Redondo, a quien heredó la Dirección Espiritual de su querido ECIM, y concelebrada por 12 sacerdotes que colaboraron con él en ECIM, tanto en México como en las diferentes Plazas.

Sus restos corporales fueron depositados en la Iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza (México D.F.)